Una vida enraizada en Dios y comprometida con los más pobres.
La espiritualidad comboniana tiene su centro en el Corazón de Cristo, fuente de amor sin límites que nos impulsa hacia los más pobres. Esta espiritualidad se caracteriza por:
En el Perú, esta espiritualidad se vive en la cercanía con los pueblos indígenas, cuya sabiduría ancestral enriquece nuestra propia fe y nos ayuda a descubrir el rostro de Dios en la diversidad cultural.